Contenido Médico: Dr. Daniel Arreola
Líder de urología Coyoacán
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Contenido Médico: Dr. Daniel Arreola
Líder de urología Coyoacán
Hay una glándula que define gran parte de la salud masculina a lo largo de su vida: la próstata. Aunque es pequeña, su función es vital y, con el paso de los años, puede empezar a dar señales que no debemos ignorar.
La hiperplasia prostática benigna (HPB) es una de las condiciones más comunes en hombres a partir de los 50 años. Aunque su nombre puede sonar un poco alarmante, se trata de un crecimiento no canceroso de la próstata; por eso se dice que es benigno. Millones de hombres en todo el mundo la padecen y, en muchos casos, sus síntomas afectan directamente la calidad de vida.
Como especialista de Clínicas del Hombre quiero ayudarte a entender qué es la HPB, por qué ocurre y, sobre todo, cómo se diagnostica correctamente. Porque estar informado es el primer paso para tomar el control de tu salud.
La próstata es una glándula que tiene el tamaño y forma de una nuez pequeña. Se encuentra justo debajo de la vejiga y rodea la uretra: el conducto por donde pasa la orina. Su función principal es producir una parte del líquido seminal.
Con los años, en muchos hombres, las células de la próstata empiezan a multiplicarse más rápido de lo normal, haciendo que la glándula crezca de tamaño. Este aumento es lo que conocemos como hiperplasia prostática benigna.
El problema es que, al crecer, la próstata puede apretar o presionar a la uretra, como si fuera una manguera que se está pisando. Esta compresión es la que causa la mayoría de los síntomas urinarios, como la dificultad para orinar.
Es importante que mantengas en mente que la palabra "benigna" es clave, ya que significa que este crecimiento no es maligno y no tiene relación con el cáncer de próstata. Son dos condiciones diferentes, pero pueden coexistir en algunos casos.
A diferencia de la HPB, el cáncer prostático no suele dar síntomas en sus primeras etapas y el paciente suele presentar problemas para orinar (como flujo débil, necesidad de orinar frecuentemente, dificultad para empezar a orinar o detener la micción y sensación de no vaciar la vejiga) hasta que el cáncer está en etapas avanzadas. Además, el paciente puede tener dolor o ardor al orinar, presentar sangre en la orina y dolor persistente en espalda y pelvis.
Otra condición con la que la HPB se confunde con frecuencia es la prostatitis, una inflamación de la glándula a causa de una infección. En este caso, además de problemas urinarios es común sentir ardor al orinar, fiebre, escalofríos, dolor en el perineo (la zona entre el ano y el escroto) y, en algunos casos, dolor al eyacular.
En todo caso, lo más importante es que no ignores tus síntomas: acude lo más pronto posible a consulta y evita la automedicación.
Característica | HPB | Cáncer de próstata | Prostatitis |
---|---|---|---|
Causa | Crecimiento benigno de la próstata | Células malignas en la próstata | Inflamación de la próstata, generalmente por infección |
Síntomas principales | Dificultad para orinar, frecuencia urinaria, flujo débil | Flujo débil, dolor al orinar, sangre en la orina, dolor persistente | Dolor al orinar, fiebre, escalofríos, dolor en el perineo |
Diagnóstico | Examen físico, tacto rectal, análisis de PSA, ultrasonido | Biopsia de próstata, análisis de PSA, ultrasonido | Análisis de orina, tacto rectal, cultivo bacteriano |
Relación con cáncer | No es causa de cáncer | Puede coexistir con HPB, pero no es causado por ella | No está relacionado con cáncer |
Tratamientos comunes | Medicamentos, vigilancia activa, procedimientos mínimamente invasivos | Cirugía, radioterapia, quimioterapia | Antibióticos, antiinflamatorios, en algunos casos cirugía |
La mayoría de los síntomas de la HPB son de tipo urinario. Al principio, pueden ser tan leves que pasan desapercibidos, pero con el tiempo tienden a volverse más molestos. Los más frecuentes son:
Síntomas | Descripción |
---|---|
Frecuencia urinaria aumentada (nicturia) | Necesidad de orinar con más frecuencia, especialmente durante la noche. |
Urgencia para orinar | Deseo repentino e incontrolable de orinar. |
Flujo de orina lento o débil | El flujo de orina se vuelve más débil, con interrupciones. |
Dificultad para empezar a orinar | Dificultad para iniciar la micción. |
Goteo después de orinar | Pequeñas gotas de orina después de orinar. |
Sensación de vejiga no vacía | Sensación de no haber vaciado completamente la vejiga. |
Dolor después de orinar | Sensación de dolor o incomodidad después de orinar. |
Cambios de color en la orina | Orina turbia y con olor fuerte, comúnmente por infecciones. |
Ahora bien, en la mayoría de los casos estos síntomas son graduales y van avanzando con el tiempo, sin que la gravedad esté relacionada con el tamaño de la próstata: hay hombres con una próstata muy grande y pocos síntomas, mientras que otros tienen una próstata levemente agrandada y muchos síntomas molestos.
Si presentas los siguientes síntomas debes acudir de inmediato a consulta:
Es importante que sepas que no estás solo en esto. La HPB es una condición tan común que se considera parte natural del envejecimiento para muchos hombres debido a los cambios hormonales que comienzan a experimentar después de los 40 años.
A partir de los 50 años, la mitad de los hombres presenta evidencia histológica (a nivel de tejido) de HPB. Entre los 60 y 69 años, la prevalencia de síntomas urinarios asociados a la HPB se incrementa hasta el 40% o 50% de hombres. Para los 80 años, más del 80% de los hombres tiene HPB.
Estos datos no deben asustarte, sino tranquilizarte. En la mayoría de los casos, la HPB puede tratarse y no pone en riesgo la vida ni la sexualidad. El verdadero riesgo está en ignorar los síntomas y posponer la visita al médico.
Ante cualquier síntoma urinario, debes mantener la calma y agendar una cita con un especialista en salud masculina, como los que trabajamos en Clínicas del Hombre. El proceso de diagnóstico es muy claro, sin dolor y con un enfoque en la salud masculina.
Primero, haremos tu historial clínico a través de una serie de preguntas detalladas sobre tus síntomas, su frecuencia, y su impacto en tu vida diaria.
Después sigue el temido examen físico: un tacto rectal para evaluar la próstata. Aunque probablemente te parezca incómodo, es una prueba que dura pocos segundos y que nos permite sentir el tamaño, la forma y la consistencia de la próstata para detectar posibles irregularidades.
Para descartar infecciones o problemas renales, los especialistas solicitamos análisis de sangre y orina. Uno de los factores que buscamos es el nivel de Antígeno Prostático Específico (APE), una proteína producida por la próstata cuyos niveles pueden estar elevados en la HPB, pero también son un indicador clave del cáncer de próstata.
Para obtener un panorama más completo, en algunos casos solicitamos un ultrasonido para medir el tamaño de la próstata y el volumen de orina en la vejiga, o una uroflujometría para medir la velocidad y fuerza del chorro de orina.
El tratamiento de la HPB depende de la gravedad de los síntomas y de cómo afectan tu calidad de vida. Hablemos sobre los tratamientos más comunes para que tengas más tranquilidad y sepas que esta condición sí puede controlarse:
Tipo de tratamiento | Descripción |
---|---|
Conservador y vigilancia activa | Cambios en el estilo de vida, vigilancia constante y monitoreo. |
Tratamiento farmacológico | Medicamentos como alfabloqueadores (tamsulosina) y inhibidores de 5-alfa reductasa (finasterida). |
Procedimientos quirúrgicos y mínimamente invasivos | Resección transuretral, terapia con vapor de agua (Rezum), UroLift, prostatectomía. |
Si tienes síntomas leves o moderados y no te causan molestias significativas, es momento de hacer cambios en tu estilo de vida y mantenerte en vigilancia constante para ver cómo evolucionan tus síntomas.
Algunos de los cambios que más recomiendo a mis pacientes son:
Además, es importante que acudas a revisión anual para medir los niveles de PSA, revisar la próstata, evaluar cómo evoluciona la glándula: si crece o se mantiene. Esto es importante para hacer cambios en el tratamiento y prevenir complicaciones, como una infección.
Si tienes síntomas molestos, es probable que tengas que tomar medicamentos alfabloqueadores, como la tamsulosina o la alfuzosina, que relajan los músculos lisos de la próstata y del cuello de la vejiga, lo que facilita el flujo de la orina. Su efecto suele ser rápido y notorio.
Otros medicamentos básicos son los inhibidores de la 5-alfa reductasa, como la finasterida o la dutasterida, que ayudan a reducir el tamaño de la próstata.
Recuerda que en ningún caso debes automedicarte: se requiere a un profesional de la salud para el diagnóstico y prescripción del tratamiento adecuado a tu caso.
En algunos pacientes los tratamientos conservadores no son suficientes. Afortunadamente, existen cirugías mínimamente invasivas muy seguras y efectivas, como:
Como te decía anteriormente: el verdadero riesgo de la HPB es no tratarla a tiempo. Ignorar los síntomas puede llevarte a complicaciones serias, que van desde la vergüenza constante por ir al baño con demasiada frecuencia, mal olor y que tu vida sexual se vea disminuida, hasta infecciones urinarias recurrentes, cálculos renales, daño a la vejiga o riñones y retención urinaria aguda: una urgencia en la que no se puede orinar.
Esta es una de las preguntas que me hacen mis pacientes con mayor frecuencia y la respuesta es un rotundo no. La HPB y el cáncer de próstata son dos condiciones completamente diferentes. Puedes tener ambas al mismo tiempo, pero una no es la causa de la otra. La HPB es un crecimiento benigno, mientras que el cáncer es un crecimiento de células malignas.
Tener HPB y una vida tranquila y feliz al mismo tiempo sí es posible. Los consejos que les doy a mis pacientes son:
Finalmente: no olvides acudir a tus consultas de revisión. Tu salud es lo primero y el monitoreo puede prevenir complicaciones a futuro.
Si te identificas con los síntomas que hoy te conté, es momento de buscar la ayuda de un especialista. Confía en Clínicas del Hombre, con nosotros encontrarás a los expertos en salud masculina que te atenderán con profesionalismo, discreción y tecnología de punta para un diagnóstico y tratamiento precisos.
¡Nos vemos en consulta!
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Telefonos:
Whatsapp: 55 8854 7316
Email: [email protected]
Consulte a su Médico.
Responsable Sanitario: Dr. José Rafael Fernández Treviño
Médico Cirujano y Partero Ced. Prof. 5740659 con Especialidad en Cirugía General. Ced. Prof. 9531355
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